2 de julio de 2008

Punctum

El álbum fotográfico ilumina tu camino de piel y la manera en que tus cabellos se erizan hasta confundirse con el dibujo de mi mano; secretamente náufraga y cetácea de constelaciones; anversos disímiles y un altruísmo oceánico que liga ambos polos de nuestro desconocimiento; porque la bruma y la niebla y tu antojadiza vergüenza nos llevaron a auscultarnos ciegamente, ordenando a cada falange una porción de carne; tan clara y explosiva como la hilachita de voz que te escucho de lejos, con tu M de quisiera dibujándome tibiamente el nombre y un estigma de niña silenciosa corriendo por los muros.
Tu ritmo desprende una a una las capas del Atlántico. No es que te sitúe en las esquinas braceadas de mi lengua. A veces, preferiría diluírme como boca que muerde el silencio, cobijando bajo el frenillo la premura de tu paso.
Dime, enséñame cómo los activistas defienden el nado el cauce mi verbo de frecuencia marchita.
(Es como si abrieras las alas y tímidamente me sonrieras)

1 comentario:

hbЯ dijo...

brota amor de tus branquias...





porque la bruma y la niebla y tu antojadiza vergüenza nos llevaron a auscultarnos ciegamente, ordenando a cada falange una porción de carne



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