16 de junio de 2008

Sorber el modo la pausa; acariciar el infinito desliz

Yo repetí que el día nos trastornaba
con su pulgar gigante sobre el labio;
marcando, pausada
la señal de su esquirla.

Aprendí a despedirme
con aquellas canciones
cegadas por las celosías.

Entonces, tú me aconsejaste
que me protegiera de todo;
incluso de ti,
aunque en ese momento
yo sólo disfrutara
con el camino
que marcaban tus sábanas.

Hoy comprendo
que la aleta es un arma de doble filo
ardiendo en los dobleces de mi axila.

.
Porque sabrás
que añoro los paraguas esqueléticos
y los peces que -como tú-
duermen abrazados a los puntos cardinales.

Me basta una mordedura al costado de la hoja
y saberte expatriado para siempre;
con ese estigma de reacio y maldito
y la curiosidad que te sugería
mi abundancia de sueño.

And I can’t face the evening straight
You can offer me escape
Houses move and houses speak
If you take me then you’ll get relief
Relief,
relief,
relief.

1 comentario:

Jean dijo...

QUe bueno!:
"Hoy comprendo
que la aleta es un arma de doble filo
ardiendo en los dobleces de mi axila."

"Houses move and houses speak
If you take me then you´ll get relief"

La pausa es ilusoria.
La caricia momentanea.
El infinito es otra historia
que navega esas mañanas.