Resucitan los dioses/ nos quedamos mirando/ yo te muerdo/ tú te mueves/ la marca de mis dientes te enrojece/ doblas la servilleta/ juntamos los labios/ la yema arde/ abrimos las alas/ escribimos cartas/ nos besamos bajo las sábanas/ sellamos el sobre/ despierta la crisálida/ mueves la lengua/ no hallamos remitentes/ aceptamos el fracaso/ te hablo de la nieve/ incrementamos la sed/ entintamos los espejos/ carecemos de acentos/ miramos las alas de los pájaros/ gritamos como plumas translúcidas/ yo te digo "afuera llueve"/ tú me respondes que la lluvia es una bendición para los aprendizajes/ te miro/ me muerdes/ yo dibujo pecesitos en tu palma/ sus escamas son fósforos en esta oscuridad/ nadamos en los charcos/ cabemos en una cascarita de nuez/ el mar nos mece/ el cuerpo nos mece/ las palabras nos mecen/ las calles están cubiertas de azucenas/ tomamos distancia/ te miro de reojo/ abres levemente la boca/ te desabrochas el primer botón/ alucinamos con la idea de sernos extraños/ nos perdemos en las esquinas/ nos muerden los perros/ traes un gato/ su lengua nos empapa/ barquitos de papel/ los dedos son diademas/ tú cantas/ te lanzas encima de mí con tus pecesitos dibujándome gotas sobre el ombligo/ bajas/ observas con afán el tornasol de las polillas/ cae el polvo/ se distiende el mar/ un verbo sala todo maleficio/ las palabras son brazos que la gente esconde/ tengo un silencio tatuado como A/ nos quedamos mirando/ yo te muerdo/ tú te mueves/ la marca de mis dientes te enrojece y yo te canto porque esta fortaleza es lo único que podemos resistir.
7 de diciembre de 2008
6 de diciembre de 2008
Fuente ovalada
Hundida ahora en la humedad de tus pestañas
separo cada vello inventándoles seudónimos.
Algunos, avergonzados van crispándose con el tacto.
Otros permanecen allí como subrayando
nuestro ritual de iniciación.
Luego bordeo tu lagrimal
y tibiamente lamo el agua cristalina.
(El fuego es recóndito
anfibio
y discreto)
separo cada vello inventándoles seudónimos.
Algunos, avergonzados van crispándose con el tacto.
Otros permanecen allí como subrayando
nuestro ritual de iniciación.
Luego bordeo tu lagrimal
y tibiamente lamo el agua cristalina.
(El fuego es recóndito
anfibio
y discreto)
5 de diciembre de 2008
End
Bertoni le dice a Cecilia
que es como un cambuchito.
Tú me dirías lo mismo
si vieras cómo junto piedritas
para guardarlas dentro de un ropero
donde tú y yo jugaríamos
a no estorbar.
A cambio, me escribes:
Como punto final, me duele perderte...
que es como un cambuchito.
Tú me dirías lo mismo
si vieras cómo junto piedritas
para guardarlas dentro de un ropero
donde tú y yo jugaríamos
a no estorbar.
A cambio, me escribes:
Como punto final, me duele perderte...
29 de noviembre de 2008
Antifaces
No son los álamos
sino aquellas pelusas bautizadas como destino
las que me producen alergia y estornudos sucesivos.
Es tarde.
Los pájaros alimentan a sus pichones
que agitan las alas para mantener el equilibrio.
De pronto yo
te miro aquella parte del cuello
reservada sólo para las ocasiones especiales
y en tu disfraz asoma
algo parecido
a un recoveco de silencio.
sino aquellas pelusas bautizadas como destino
las que me producen alergia y estornudos sucesivos.
Es tarde.
Los pájaros alimentan a sus pichones
que agitan las alas para mantener el equilibrio.
De pronto yo
te miro aquella parte del cuello
reservada sólo para las ocasiones especiales
y en tu disfraz asoma
algo parecido
a un recoveco de silencio.
27 de noviembre de 2008
23 de noviembre de 2008
Coleóptero (Secreto Chino)
Y que me vivas 72 horas adherido al cuerpo como un puñado de lepras y toses y acentos finales que remezcan cada doblez de mi fibra; tan pluscuamperfecto en esa cara de impasible talento.
(Gastado y gestado desde la vértebra. Pulsado y ciego a mis rasguños de letras)
Y que me finjas y me busques con la indiferencia más absoluta
mirándome y cediendo desde tu acuario
porque las serenatas son paja molida
en el cuello de los cazadores.
Buscarte un surco en mitad de la espalda
y cuando descubra el punto álgido de tu ingle,
morderla y descubrir si pestañeas con una lágrima a punto de brote.
Este reino es todo un castillo edificado con arena de tu dermis.
Si quieres que empuje los verbos con la lengua, acércame a la orilla del trazo.
Éste es un puente insondable
para peatones de callejones oscuros.
(Gastado y gestado desde la vértebra. Pulsado y ciego a mis rasguños de letras)
Y que me finjas y me busques con la indiferencia más absoluta
mirándome y cediendo desde tu acuario
porque las serenatas son paja molida
en el cuello de los cazadores.
Buscarte un surco en mitad de la espalda
y cuando descubra el punto álgido de tu ingle,
morderla y descubrir si pestañeas con una lágrima a punto de brote.
Este reino es todo un castillo edificado con arena de tu dermis.
Si quieres que empuje los verbos con la lengua, acércame a la orilla del trazo.
Éste es un puente insondable
para peatones de callejones oscuros.
Servilleta
Derramar de cara al sol
lengua de ortiga
preámbulo de fuga
dime sí
con la incoherencia del atraso
el brote la semilla.
El sudario la sangre
el colgajo el cuerpo
la noema.
Que se ría Satán
la salmuera
duele
pica
estorba.
Mi boca se hunde
en los bordes
de tu página
lengua de ortiga
preámbulo de fuga
dime sí
con la incoherencia del atraso
el brote la semilla.
El sudario la sangre
el colgajo el cuerpo
la noema.
Que se ría Satán
la salmuera
duele
pica
estorba.
Mi boca se hunde
en los bordes
de tu página
en blanco.
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